En los últimos años, las emisiones de COV (compuestos orgánicos volátiles) se han convertido en un punto clave de la contaminación atmosférica mundial. La pulverización electrostática de polvo es una nueva tecnología de tratamiento de superficies con cero emisiones de COV, ahorro energético y protección del medio ambiente, que poco a poco competirá con la tecnología de pintura tradicional en el mismo sector.
El principio de la pulverización electrostática de polvo consiste simplemente en que el polvo se carga mediante una carga electrostática y se adsorbe a la pieza de trabajo.
En comparación con la tecnología de pintura tradicional, la pulverización de polvo presenta dos ventajas: ausencia de emisiones de COV y de residuos sólidos. La pintura en aerosol produce mayores emisiones de COV y, además, si la pintura no se adhiere a la pieza de trabajo y cae al suelo, se convierte en residuo sólido inservible. La tasa de aprovechamiento de la pulverización de polvo puede alcanzar el 95 % o más. Asimismo, su rendimiento es excelente, ya que no solo cumple con todos los requisitos de la pintura en aerosol, sino que incluso supera algunos indicadores. Por lo tanto, en el futuro, la pulverización de polvo tendrá un papel fundamental en la consecución de la neutralidad de carbono.